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Protección radiológica
Este bloque contiene preguntas sobre:
    • Principios de protección radiológica.
    • Radiación natural y artificial.
    • Dosis de radiación permitidas.
    • Gestión de la protección radiológica en una central nuclear.
    • Medidas tomadas cuando hay una contaminación.
    • Programas de vigilancia radiológica en el ambiente.
    • Planes de emergencia.
    • Aplicaciones de la radiación para usos diferentes a la producción de energía.

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Documentos de referencia

¿Cuáles son los principios básicos en los que se fundamenta la protección radiológica?

Las radiaciones ionizantes no son siempre perjudiciales para la salud de las personas y, en determinados casos, como ocurre con las aplicaciones médicas de las radiaciones, su uso puede resultar en beneficios asumibles frente al riesgo que suponen. Pero ante la eventualidad de que las radiaciones produzcan daños, según las circunstancias, o impliquen un riesgo de que tenga lugar el daño, está universalmente admitido que, fuera de los casos de aplicaciones terapéuticas, las radiaciones ionizantes deben considerarse siempre como potencialmente peligrosas.

En consecuencia, nadie debe recibir nunca una dosis que no sea necesaria, que, además, ha de estar siempre por debajo de unos límites establecidos, que se sabe no son peligrosos. También hay que tener en cuenta que, aún por debajo de estos límites, la dosis ha de ser siempre la mínima posible.

En el caso de que una persona desarrolle una actividad en la que pueda recibir dosis por encima del fondo natural, la dosis debe ser controlada y ha de medirse.

¿Qué diferencia existe entre irradiación y contaminación radiactiva?

Recibe el nombre de irradiación o exposición la acción de someter a una persona u objeto a las radiaciones ionizantes. Se habla de irradiación externa cuando la fuente de radiación es exterior al individuo.

Un individuo irradiado por una fuente radiactiva exterior a él sufre en sus tejidos los efectos biológicos de la radiación mientras está próximo a la fuente, pero bastará que se aleje suficientemente de ella para que cese la irradiación.

Contaminación es la presencia indeseada de sustancias radiactivas en la superficie o en el interior de un cuerpo u organismo. Una persona sufrirá una contaminación externa cuando se depositen sobre su piel sustancias radiactivas.

La contaminación externa es fácilmente eliminable mediante lavado con agua y jabón neutro de la superficie contaminada.

¿De dónde procede la radiación? ¿Es de origen natural o artificial?

El 90% de las radiaciones ionizantes que recibimos son de origen natural, es decir, provienen de la corteza terrestre, de las radiaciones cósmicas y de algunos de los alimentos que ingerimos.

El 10% restante tienen su origen en las aplicaciones de las radiaciones ionizantes creadas por el ser humano, como son los equipos para uso médico o industrial, las centrales nucleares, algunos aparatos doméstico (televisión, monitores de ordenador, etc.)

La aportación más importante de las radiaciones ionizantes de origen no natural que recibimos son las procedentes de las aplicaciones médicas.

¿Podemos protegernos de la irradiación o exposición a la radiación? ¿Cómo?

Sí, podemos protegernos contra las radiaciones utilizando los principios básicos de protección que son: Mínimo Tiempo, Máxima Distancia y Máximo Blindaje:

    • Tiempo: Estando el menor tiempo posible expuesto a la fuente radioactiva. La dosis es proporcional al tiempo de exposición. Debe reducirse dicho tiempo mediante una adecuada preparación del programa de trabajo.

    • Distancia: Alejándonos lo máximo posible de la fuente que la produce. A mayor distancia de la fuente, menor es la exposición y, por tanto, la dosis.

    • Blindaje: Colocando barreras entre la fuente y nosotros. El blindaje reduce el campo radiactivo, lo que permite acortar la distancia de trabajo y reducir la dosis.

¿A qué cantidad máxima de radiación puede estar expuesta una persona? ¿Y un trabajador profesionalmente expuesto?

La radiación máxima para una persona que vive en el entorno de una instalación nuclear es de 1 miliSievert en un año, pero existe una restricción operativa de que no debe sobrepasar 0,1 miliSievert por año. Las centrales están operando sin sobrepasar los 0,01 miliSievert año.

Un trabajador profesionalmente expuesto tiene un límite de 50 miliSievert en un año y un máximo de 100 miliSievert en 5 años. Por ello las instalaciones procuran que la dosis de los trabajadores profesionalmente expuestos no sobrepase la cantidad de 20 miliSievert por año. Con una dosis de 1.000 miliSievert por año se puede producir una enfermedad grave y con 5.000 miliSievert la muerte en un mes.

La radiación media por vivir en nuestro planeta es de 2,4 miliSievert por año y el 90% de las radiaciones ionizantes que recibimos son de origen natural, es decir, provienen de la corteza terrestre, de las radiaciones cósmicas y de algunos de los alimentos que ingerimos. El 10% restante tienen su origen en las aplicaciones de las radiaciones ionizantes creadas por el ser humano, como son los equipos para uso médico o industrial, las centrales nucleares, algunos aparatos doméstico (televisión, monitores de ordenador, etc.).

Las radiaciones debidas a la industria nuclear que los humanos podemos recibir es muy baja y del orden del 0,1% de las que recibimos.

¿Qué medidas se usan para la descontaminación radiactiva de personas?

Como consecuencia de accidente o explosiones nucleares puede producirse la irradiación y contaminación de personas. Con objeto de no actuar de forma improvisada es necesario tener previstas y planificadas una serie de actuaciones. En el caso de que las personas precisen primeros auxilios de reanimación o tratamiento de urgencia, éstos primarán sobre las medidas de descontaminación. Es indispensable intentar conocer desde el primer momento cuales son los radionucleidos contaminantes así como sus formas físicas y químicas, ya que esto facilitará la actuación del personal sanitario.

En el caso de contaminación externa, la conducta que se sigue está encaminada a eliminarla y evitar que se incorpore al organismo a través de las heridas, orificios naturales, o inhalación, en el caso de atmósferas contaminantes. Las medidas consisten en quitar la ropa almacenándola en bolsas de plástico, duchado con agua tibia y jabón neutro en el caso de que la contaminación sea difusa, o simple lavado de las zonas contaminadas en el caso de que ésta se reduzca a áreas definidas. El lavado y enjuague se repite las veces necesarias, controlando con un detector que la descontaminación sea lo más perfecta posible. En el caso de heridas y para evitar la incorporación de los agentes contaminantes a través de vasos linfáticos y sanguíneos, es conveniente la compresión de las venas próximas a las heridas y el lavado de las mismas con suero fisiológico, aplicando antisépticos y apósitos estériles.

Las medidas de descontaminación interna son más complejas y están en relación con las características metabólicas y capacidad difusora del radioisótopo, sus características físicas (actividad, energía, período de semidesintegración), así como la vía de entrada y tropismo especial por determinados órganos. Por ejemplo, sabemos que el yodo radiactivo accede al tiroides, el cesio al músculo, el estroncio a huesos, etc. Las primeras medidas que se toman tienden a favorecer la eliminación de radionucleidos, para lo que se hace tomar líquidos abundantes a la persona contaminada o laxantes suaves, fluidificantes bronquiales, etc., así como medicamentos convenientes para intentar formar complejos químicos con los radionucleidos, o para bloquear su captación por los órganos críticos.


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